El hurto (artículo 239 del Código Penal) es uno de los delitos más frecuentes, y también uno en los que una buena defensa tiene mayor margen de acción. Desde la captura en flagrancia hasta el juicio, existen múltiples oportunidades para proteger su libertad y su historial.
Hurto simple, calificado y agravado
- Hurto simple: apoderamiento de una cosa mueble ajena.
- Hurto calificado: cuando media violencia sobre las personas o las cosas, o se cometen determinadas modalidades (por ejemplo, con destreza o aprovechando la confianza).
- Hurto agravado: por el valor, el lugar, el aprovechamiento de calamidad, entre otras causales.
La conciliación y la indemnización
En ciertos casos, la reparación integral del daño y la conciliación con la víctima pueden llevar a la terminación anticipada del proceso o a una rebaja importante de la pena. Analizamos si su caso admite esta salida y la gestionamos.
Defensa en flagrancia
Muchas capturas por hurto ocurren en flagrancia. Aun así, se controlan la legalidad de la captura, la cadena de custodia y la prueba. Una defensa oportuna puede lograr libertad, preacuerdo o absolución según el caso.
Preguntas frecuentes
¿El hurto es excarcelable?
Si devuelvo lo hurtado, ¿se archiva el proceso?
Me capturaron en flagrancia, ¿aún puedo defenderme?
¿Necesito abogado desde la captura?
¿Necesita defensa penal ahora?
Hablar con un abogado penalista